Mandarina
Que dirías si un día voy y te abrazo
y vengas tú a abrazar el rojo
de los ojos cenizos y carnosos
o solo trates de no tener frío.
O con un compás de los deseos
lograse ver lo diminuto del mundo
y lo inmenso en segundos,
me enseñase a ti como lo más bello.
Adherido a tu amor almohada
pegada a mi abrazo flagelo
que me ve nacer la sangre,
hoy que corren nuestras venas.
Comentarios
Publicar un comentario